Displasia de Cadera

La displasia de cadera en los caninos ha llamado la atención de los investigadores veterinarios durante los últimos 50 años.

Aunque se entienden ciertos aspectos de esta dolorosa enfermedad degenerativa, (o por lo menos se está de acuerdo en la teoría), todavía debe aprenderse mucho sobre ella para ayudar a los perros afectados y prevenir la incidencia creciente de la enfermedad.

Cuando un perro tiene displasia de la cadera, las articulaciones se desarrollan anormalmente. La cabeza del fémur o hueso del muslo, no encaja apropiadamente en el acetábulo o cavidad de la cadera. Éstas articulaciones se tornan deformadas e inestables, causando inflamación y debilidad. Dependiendo de la severidad del problema, esto puede llevar a situaciones muy dolorosas y llegando a producir artritis con cojera.

La displasia de la cadera es considerada una enfermedad hereditaria. El problema afecta a los perros grandes principalmente, pero no debe excluirse los animales de pequeño porte. Incluso cuando un perro lleva caracteres genéticos que le causarán displasia de cadera después en la vida, nace con las caderas aparentemente normales.

El Veterinario normalmente no puede diagnosticar la enfermedad en los primeros meses de vida del cachorro, pero en algunos ejemplares las manifestaciones de dolor se evidencian de manera muy temprana.

La displasias de cadera pueden producir una dislocación dolorosa (la subluxación) de la articulación de la cadera. Indefectiblemente el perro adulto desarrollará una enfermedad degenerativa de la articulación o artritis y una cadera crónicamente dolorosa.

Es importante hacer notar que usted puede no ser consciente de la incomodidad de sus perros.

El problema ha estado presente desde que el perro tenia 2-4 meses de edad y su mascota ha aprendido a vivir con el dolor. Los perros con displasia normalmente no se quejan por el dolor. Ellos cojean de la pierna afectada o está menos activo que lo usual. A menudo, si ambas caderas son dolorosas, un perro brincará como un conejo mientras corre o subiendo los escalones o se pondrá de pie despacio, sobre todo por la mañana.

Los perros más viejos con casos leves de displasia de cadera pueden tratarse con medicación que reduce el dolor.

Sin embargo, los perros más jóvenes con displasia de cadera corren un riesgo mucho mayor de desarrollar artritis debilitante, porque la artritis siempre empeora con el tiempo.

Actualmente podemos hablar de cuatro tratamientos para reparar este problema, hablamos de cuatro procedimientos quirúrgicos que están disponibles para tratar la displasia de la cadera, ellos son:

- Tenotomia del Pectineo, Escisión de cabeza Femoral, Osteotomía Triple de la Pelvis y el Reemplazo de la Cadera Total.

- Cada uno de ellos tiene una indicación específica, esto quiere decir que cada perro será pasible de una u otra técnica quirurgica, según sea el grado de la patología, la edad del ejemplar y la disponibilidad económica de sus propietarios.

- Por otro lado no todos los pacientes necesariamente deberán recibir una cirugía, muchos de ellos tratados a tiempo con ejercicio indicado por el profesional, una dieta equilibrada y algunos nutraséuticos, pueden llevar una excelente calidad de vida.

Cabe aclarar que esta patología, como ya se dijo, tiene un indice de heredabilidad, por cuanto es responsabilidad de los criadores realizar los correspondientes estudios a los reproductores que están dedicados a la crianza, para minimizar la insidencia de cachorros con displasia de cadera.

Si bien un plan de crianza con animales libres de displasia no garantiza totalmente que la desendencia no posea esta enfermedad, al menos es el camino indicado para reducirla a una mínima expresión y por ende no transmitir el problema al futuro propietario del cachorro, el cual comienza un largo peregrinaje junto a su mascota buscando soluciones que muchas veces lo logra encontrar.

Por lo tanto y como es nuestra costumbre, recomendamos a todo aquel novel propietario que previo a la adquisición de un nuevo ejemplar tenga el asesoramiento de su Médico Veterinario de confianza, el cual podrá informar más en detalle sobre los alcances de esta enfermedad.

Siempre es mejor prevenir el problema que intentar solucionarlo, no debemos dejarnos llevar por los comentarios de idoneos en temas que requieren de un tratamiento a cargo de personal capacitado para poder resolverlo.

La displasia de cadera es, fué y será una enfermedad multifactorial y de dificil abordaje, de tal manera que es impresindible tratarla de manera sistemática.


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