Un hombre, su caballo y su perro... Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un enorme árbol, cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales; a veces los muertos tardan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición. La carretera era muy larga, colina arriba, el sol era muy fuerte, estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un portal magnifico, todo de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro, en el centro de la cual había una fuente de donde manaba un agua cristalina. El caminante se dirigió al
hombre que custodiaba la entrada. El hombre se levantó con
gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo; dio las
gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba,
exhaustos, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puertecita vieja que
daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había
un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero, posiblemente dormía. El hombre, el caballo y el
perro fueron a la fuente y calmaron su sed. |
Mascotas
& Cía: www.mascotasycia.com.ar
Buenos Aires Argentina |