JUEGOS PELIGROSOS Los perros necesitan jugar, no solo para descargar energías, si no que es una parte importante en la formación de su carácter, desarrollo psíquico y en todo su crecimiento. Cuando jugamos con ellos mejoramos la sociabilización inter-especie, o sea, que mejora la relación entre el perro y el hombre, aportando beneficios a la vinculación con su familia humana. Por otra parte el juego se puede aprovechar para aceptar pautas y controles, los cuales siempre deben ser claros y específicos. El juego que se establece entre dos perros sirve para que el cachorro conozca congeneres de su propia especie e incluso de otras como un gato inclusive, haciendo de este juego un aprendizaje para controlar su mordida y saber en que momento debe dejar de morder. En todos los juegos se debe evitar fomentar su agresividad. Hay juegos que no son recomendables. El perro no es capaz de medir su fuerza y si se lo incita a morder de cachorro se lo estará entrenando para que de adulto lo haga y que eso esté bien. Por otra parte las enseñanzas que se dan al cachorro en forma de juegos son mejor recibidas que las estrictamente en el adiestramiento y quedan fijas para toda su vida. Un detalle a tener en cuenta es que siempre en los juegos nosotros seremos el jefe de la manada, no permitiremos que muerda ni que gruña y mucho menos que nos enfrente. Por lo tanto la mejor forma de educar a los perros es jugando. Med. Vet. Roberto F. Gómez |
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